Todos hemos visto la creatividad a la hora de construir con ladrillo, lo tenemos en todo tipo de espacios, ya sean cerrados o abiertos, en entramados variables que permiten composiciones ingeniosas o sencillas con el único objeto de permitir el paso de la luz solar.
Existen infinidad de variantes en cuanto a color, textura y diseño, es tal su poder estético que en ocasiones encontramos una temática común en muchas ciudades.
Como ya hemos visto, el color y el tamaño si importan, queremos decorar además de construir, por tanto elegiremos el ladrillo más adecuado a nuestro proyecto (refractario, esmaltado, aplantillado …), y pensando no solamente en su aspecto sino también en como vamos a construir, es decir, que técnica utilizaremos para su colocación (a soga, a tizón, en cruz, aparejo …)
La mezcla de mortero estará en función del tipo de construcción que vayas a realizar (interior, exterior, llagueado …)
El ladrillo visto es muy atractivo y debido a su rusticidad, no requiere de cuidados especiales para su mantenimiento. No obstante, es importante conocer qué tratamientos podemos realizarles para que esta manutención sea sencilla y efectiva.
A pesar de su resistencia y dureza al paso del tiempo, puede ir perdiendo algunas de sus características, la humedad, el efecto del viento y el sol pueden tanto provocar hongos y erosionar sus superficies, deteriorando sus propiedades y atractivos.
Te ofrecemos a una serie de consejos y tratamientos de mantenimiento para que puedas limpiar y reparar los ladrillos vistos de forma sencilla.
Lo primero que necesitas reconocer es el tipo de ladrillo, ya que existe una importante diversidad, por lo que es necesario conocer sus características.
Si son de color claro o de una rugosidad excesiva, su enemigo será el polvo, que se acumulara y se hará más evidente que en otros ladrillos más oscuros y menos rugosos.
Debes efecturar al menos una revisión anual, tanto visual como táctil, un método muy efectivo es regar la pared utilizando la presión del agua para chequear si hay algún tipo de desprendimiento, tanto como de mortero de asiento como de suciedad.